Camino al trabajo, para tomar el camión, hay un guardia de seguridad que cuando paso por su acera siempre me piropea: "qué bonita", "qué vestidito", pero qué risueña vas hoy", "adiós guapa", "cuidado con esos zapatitos"… Una, irremediablemente se acostumbra a esas frases. Hoy pasé, pero iba en pans y tenis, me vio, lo vi, sonreí estúpidamente y él ni me peló, se volteó para otro lado sin decirme nada. No sé si me reconoció pero he decidido ya no pasar más por su acera.
![]() |
| Imagen: Jill Hartley; Lotería Fotográfica Mexicana. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario