miércoles, 15 de febrero de 2017

Hipocresía (por favor, no interrumpan a los lectores).

5:04pm /De verdad, suelo ser muy social, me gusta platicar con las personas, yo soy de las que va platicando con los taxistas, con las señoras en el camión.
Vine a hacer un trámite y al llegar me dicen que hasta la 5:30 de la tarde me atenderán. Llegué a las 3:50 ¿Qué hago? Pensé por un momento en ir a la casa de mi prima Esther, pero desde el sábado mi rodilla es un problema y yo ando muy guapa de medio tacón, imposible caminar 10 cuadras de ida y de venida.

Pensé en ir a comer, tomarme un café aquí en la esquina, pero sorpresa, no cargué más dinero, según yo no iba a tardar tanto, fui a la tienda más cercana y compré una botella de agua y un paste de champiñones, todo por 21 pesos (insuperable), el gozo fue mayor porque el paste estaba delicioso. Así que me senté, me lo comí, lo disfruté, hablé por teléfono con mi herma, saqué mi libro en turno y me puse a leer en santa paz.

Poco después llegó un compañero del trabajo, alguien que de entrada no me cae bien, pero pues qué hago... Me saludó (milagro, en la escuela no lo hace) lo saludé, y como era de esperarse, se sentó a mi lado. Adiós a mi lectura, se puso a checar facebook y está viendo todos los videos con el sonido en alto, se ríe estrepitosamente, tose, me molesta.

5:24pm /Preferí cerrar mi libro y comenzar a escribir esto para evadirlo, en este lapso, me enseñó dos videos (chistosísimos según él), pero no me habla, no entabla una conversación.

5:28pm /Lo bueno es que ya casi son las 5:30.

Paola Sandoval

Porque no sabemos en qué momento, lo fantástico nos asalte.