domingo, 21 de diciembre de 2014

Terminal

Amiga... Amiga... Ya llegamos...

Abro lo ojos y veo a un hombre bien parecido a un metro de distancia, sonriendo. Lo que nunca, me quedé dormida y llegué hasta la terminal del camión. Me disculpo y me dice "no te preocupes ahorita te regreso" y aquí estoy, esperando y escribiendo esto, mientras veo que el chofer simpático está de lo más a gusto platicando con la muchacha que administra su terminal. Sólo espero no haber estado dormida con la boca abierta mientras él me despertaba.

Porque no sabemos en qué momento, lo fantástico nos asalte.